Construyendo

Los niños poseen una asombrosa capacidad innata para absorber información rápidamente, su mente que es naturalmente curiosa y receptiva les permite aprender de manera eficiente y creativa. A través de esta curiosidad, pueden convertirse en su propio motor de adquisición de conocimientos. No obstante, los padres, maestros y personas cercanas podemos desempeñar un papel fundamental al facilitar este proceso. El juego se convierte en una herramienta indispensable en este contexto, ya que les brinda la oportunidad de explorar, experimentar y poner en práctica sus conocimientos, así como de probar nuevas ideas y resolver problemas, lo que contribuye significativamente a su desarrollo intelectual y creativo. El nivel de juego de un niño revela mucho sobre su estado de desarrollo cognitivo. A medida que los niños avanzan en su crecimiento, su juego evoluciona permitiéndoles eventualmente convertirse en mentores para otros, enseñándoles que pueden aprender por sí mismos y hacerlo, jugando.

Tres corazones un latido

La fotografía representa el entorno seguro de un bebé, en el cual, participan su padre y su madre, el cual es crucial para su desarrollo y crecimiento. Proporciona seguridad y apego, estimulación sensorial, aprendizaje del lenguaje y comunicación, modelos de rol, apoyo nutricional, estimulación del desarrollo cognitivo, resiliencia, creación de rutinas y apoyo emocional.

Una lucha invisible

Alrededor de los niños existen muchos problemas vinculados a la pobreza, la desnutrición infantil, analfabetismo y las desigualdades sociales, pero, ¿alguna vez se les ha permitido alzar su voz? En varias ocasiones suponemos sus necesidades básicas priorizando trabajar en ellas, ignorando el bienestar físico, emocional y mental de los niños. El entorno comunitario es vital para el desarrollo saludable de los más pequeños, debemos prestar atención a sus comportamientos y hábitos no solo a su integridad física, no permitamos que sus luchas sigan siendo invisibles para el mundo.

Baños de sol

Belén sostiene y acaricia a su hijo recién nacido Sebastián mientras recibe el sol cada día para contrarrestar la ictericia. La ictericia neonatal es una patología que provoca una coloración amarillenta en la piel de los bebés, suele deberse a la falta de maduración en el hígado y exceso de bilirrubina en el torrente sanguíneo.

Manos que nutren

Un momento de conexión entre madre e hija mientras, con dedicación, preparan pan para su comunidad. Sus manos, cubiertas de harina, trabajan en armonía, amasando con cuidado y amor. Se resalta a tradición de hacer pan y acto de compartir y contribuir al bienestar colectivo. El pan que preparan simboliza el esfuerzo común, el alimento que une y sostiene a las personas. Resalta legado de conocimiento entre generaciones y el valor de nutrir a la comunidad con algo más que comida: con el corazón.